Actualmente más de 800 millones de personas alrededor del mundo presentan inseguridad alimentaria (1), donde la producción agrícola toma un papel de suma importancia para poder garantizar el acceso universal a diferentes alimentos que preserven su calidad nutrimental. El ser humano durante toda la vida tendrá diferentes necesidades nutricionales lo cual es necesario para lograr un desarrollo pleno. La seguridad alimentaria es un derecho humano fundamental que garantiza que todas las personas tengan acceso en todo momento a alimentos suficientes, seguros y nutritivos para llevar una vida saludable y activa. Además, asegurar la calidad y seguridad de los alimentos, incluye la protección contra contaminantes como los plaguicidas, es esencial para proteger la salud de la población y cumplir con este derecho básico. Lograr una mayor producción de alimentos en el campo se ha justificado con el uso y abuso de plaguicidas que van desde los de amplio espectro, es decir no selectivos, lo cual ha llevado a demostrar los efectos a la salud como han sido algunos tipos de cáncer, enfermedades neurodegenerativas como el Párkinson y distintas alteraciones endocrinas. afectando de esta forma la calidad de vida y el desarrollo del ser humano (9). Este artículo abordará los principales plaguicidas utilizados, sus efectos a la salud, a la seguridad alimentaria y a los ecosistemas, así como estrategias para lograr su protección de los sistemas agrícolas mexicanos con el fin de garantizar una reducción del impacto ambiental y el riesgo para la salud humana.