El estudio del cerebro social es de gran relevancia en la investigación en neurociencias para entender el cerebro humano desde las neuronas a la sociedad y sus posibles implicaciones en la salud mental de los individuos, así como el desarrollo de nuevas terapias psicológicas dentro de un contexto sociocultural. El cerebro social nos permite interactuar con otras personas y con el mundo, y con esto podemos predecir nuestras futuras interacciones sociales. De ahí la importancia de divulgar estos hallazgos a todas las personas que conforman nuestro entorno social.