Para que nuestro cuerpo funcione, normalmente nuestras células siguen una serie de instrucciones que permiten que este trabaje de forma normal y cumpla todas las actividades requeridas para mantenernos vivos y sanos. Todos los tipos de cáncer inician en nuestras células, por medio de una mezcla desordenada de estas instrucciones que tienen como resultado una reproducción desordenada y descontrolada que puede causar un incremento de tejido que se llama tumor (1).