El constante incremento de la población mundial ha obligado a buscar nuevas formas de explotación agrícola que aseguren el bienestar económico de las futuras generaciones. Constituye un importante recurso al ser explotado debido a su capacidad de reproducción, su habilidad para la fijación del nitrógeno y adecuado valor nutricional por la riqueza en almidón y azúcar de sus raíces o el empleo de sus semillas para la extracción de proteína, aceite y compuestos insecticidas.